Artículos · 12 de octubre de 2026
La doble eliminación: dos cuadros, dos vidas
Una derrota no te elimina: hacen falta dos. Con dieciséis parejas son treinta partidos, justo el doble que una eliminación directa, y el que pierde el primero puede acabar jugando ocho.
De los formatos que se usan en pickleball, la doble eliminación es el que más desconcierta al que viene del pádel. La regla es de una línea: no estás fuera cuando pierdes, estás fuera cuando pierdes dos veces.
Y de esa línea sale un torneo que funciona de otra manera.
Dos cuadros a la vez
Hay dos cuadros corriendo en paralelo. El de arriba, con las parejas que no han perdido ningún partido. El de abajo —el losers bracket— con las que han perdido uno.
Cuando pierdes en el cuadro de arriba no te vas: caes al de abajo y sigues jugando. Cuando pierdes en el de abajo, ahí sí, se acabó el torneo para ti.
El cuadro de abajo va recogiendo a los que van cayendo del de arriba, ronda tras ronda. Por eso avanza más despacio y tiene más rondas: cada dos rondas suyas recibe una tanda nueva de eliminados.
No estás fuera cuando pierdes: estás fuera cuando pierdes dos veces. Todo lo demás sale de ahí.
La cuenta, con dieciséis parejas
El cuadro de arriba es una eliminatoria normal de dieciséis: quince partidos. El de abajo, catorce. Y la final entre los dos supervivientes, uno.
Treinta partidos en total — exactamente el doble que una eliminación directa de dieciséis parejas, que son quince. Esa simetría no es casualidad: cada pareja tiene que perder dos veces para irse, así que hacen falta el doble de derrotas.
| Partidos | |
|---|---|
| Cuadro de arriba | 15 |
| Cuadro de abajo (losers bracket) | 14 |
| Final | 1 |
| Total | 30 |
| Una eliminación directa de 16, para comparar | 15 |
Cuántos partidos juega cada pareja
Aquí está la diferencia que se nota, y es una diferencia enorme entre unos y otros.
El mínimo son dos: pierdes el primero arriba, caes abajo, pierdes el primero de abajo y te vas. Nadie juega un solo partido, que es lo que sí puede pasar en una eliminación directa.
El máximo son ocho: pierdes el primero, remontas todo el cuadro de abajo y llegas a la final. Es más partidos de los que juega el que gana el cuadro de arriba sin perder ninguno.
La segunda final, que no siempre se juega
A la final llega uno que no ha perdido nunca y otro que ha perdido una vez. Si gana el segundo, los dos tienen una derrota — y es habitual que se juegue entonces una segunda final para desempatar.
Es la convención general del formato. Pero no la hemos encontrado escrita en la guía de formatos de USA Pickleball, que es la fuente donde este formato está sancionado, y depende de cada torneo: algunos la juegan y otros no.
Así que no te decimos que se juegue siempre. Si te apuntas a uno, míralo en sus bases: cambia el número de partidos del último día.
Qué compra y qué cuesta
Compra que nadie se vaya con un partido jugado, y que una mala tarde no borre a la mejor pareja del torneo. Para un torneo social, eso vale mucho.
Cuesta el doble de partidos. Treinta en lugar de quince, con las mismas dieciséis parejas: el doble de pista y el doble de horas, o la mitad de inscritos para el mismo día.
Como todo formato, no es mejor ni peor: es una manera de repartir las horas que tienes. Si las tienes, es de los formatos que más se agradecen; si vas justo, es el primero que se cae.
ClubScore es el marcador en directo y el gestor de torneos para clubes de pádel, pickleball, tenis y fútbol. Guía de uso
